jueves, septiembre 18, 2014

Believe in Art

Durante un intenso fin de semana de este verano, me metí en la habitación 343 de la 3ª planta del Hospital infantil de Zaragoza, mi ciudad.


Me habían pintado la habitación de blanco y sacado las camas y las taquillas, y dejado toda la habitación diáfana para que puedese pintar sobre sus paredes, algo que no realizaba desde hacía años, muchos, resultó al principio aterrador y durante el viernes pensé seriamente dejarlo, agachar la cabeza y renunciar. Me temblaban las piernas y me veía sin capacidad de llenar las paredes de algo que fuese apropiado para el niño o la niña que más adelante ocupasen las camas.


El sábado fue mejor y el domingo milagrosamente conseguí terminar la habitación en el tiempo que me había propuesto. Todo esto sí salió, fue gracias a muchas personas: las enfermeras que entraban continuamente a darme ánimos, traerme zumos o fruta y a valorar positivamente mi trabajo, una tienda de material de pintura que donó generosamente las pinturas y pinceles y Believe in art la ONG que que se ha propuesto llenar de color las paredes blancas del hospital.

En Heraldo se hacen eco de toda la labor que están desarrollando, y tengo que destacar la inmensa generosidad que han mostrado otros compañeros, Agnes Daroca, Estefanía Abad, Arantxa Recio, Julio Antonio Blasco López y así hasta 11 artistas. Sus habitaciones son espectaculares, además de bellas, son útiles y eso hace que nuestro trabajo tenga un mayor sentido.

Una de las primeras niñas que ocupó la habitación, tuvo el gran detalle de decirle a su padre que se pusiese en contacto conmigo (desde Facebook) para darme las gracias. Como entenderán es muy emocionante recibir este tipo de mensajes.

 
Lean esta hermosa y sentida entrada que le dedica Sergio Del Molino al trabajo de Agnes, y ya de paso lean su libro La hora violeta.

Por último permítanme una reflexión, mientras pintaba un dragón en el hospital de mi ciudad, a miles de kilómetros drones teledirigidos bombardeaban y destrozaban un hospital en Gaza.

3 comentarios:

AnAis García Burgos dijo...

Fantástica iniciativa!
Ojalá todas las habitaciones blancas de hospital tuvieran un punto de color para animar el ánimo
Felicidades

Anónimo dijo...

Hola David. Somos los padres de Daniel un niño que ha tenido la suerte de estar en tu habitación del hospital Miguel servet. Nos ha encantado estar allí. Los dibujos superchulos. Enhorabuena.

Anónimo dijo...

Hola David. Somos los padres de Daniel un niño que ha tenido la suerte de estar en tu habitación del hospital Miguel servet. Nos ha encantado estar allí. Los dibujos superchulos. Enhorabuena.