martes, junio 23, 2020

El abrazo de las amapolas

Ahora que ya ha salido publicado "El abrazo de las amapolas" editado por Anaya, puedo ir comentando algunas cosas de las ilustraciones del libro.
Y utilizo la primera página de las ilustraciones, que suele ser de presentación de la aventura.
Queríamos representar por un lado a los protagonistas del libro y por otro el espacio donde se desarrolla la historia, un parque donde a los niños no se les permite acceder. Quería mostrar en una sola imagen misterio, intriga, ganas de conocer…
Necesitaba dibujar a a los personajes entre rejas, pero a la vez demostrar que se trata de un espacio abierto y que ellos pueden acceder, pero hay algo que se lo impide. Probé con diferentes puntos de vista y lo mejor era elevar un poquito ese punto de vista.

A la hora de equilibrar el texto e imagen decidí colocar los bloques de texto en la zona superior y la carga de imagen en la parte inferior.
Una vez coloreada la ilustración vemos una masa con mucho mas color y oscuridad en la página par, esa parte donde están los niños entre rejas, mientras que la página impar está libre y con un solo tono de color, para marcar esa diferencia entre lo privado y lo liberado.
Era importante pintar a los personajes en contraluz, para aumentar la carga dramática de los personajes.
Y todavía más importante, el dominante de color, esa escena se desarrolla en verano y quise que el verano tuviese siempre un tono amarillo-naranja.
Los tres personajes están a una misma altura, por cierto no muy alta para remarcar lo pequeños que son y me parecía interesante que fuese Gustavino el perro, el que puede acceder libremente al parque pero que no se atreve. Y así damos también personalidad al animal.
El detalle de las hojas sobre el pelo de los chicos y qué representa conocimiento tiene que ver con los anteriores libros ya que de alguna manera con este gesto conseguimos un guiño con el lector que ya ha leído los otros libros
El libro está escrito por Ana Alcolea y editado por Anaya.

viernes, marzo 13, 2020

Mural en la biblioteca Vientos del pueblo.



A finales del 2019 pude intervenir en las paredes de un biblioteca de mi ciudad.
El trabajo que tuve que realizar fue bastante importante, la superficie a pintar era de 10m de largo y 3m de alto. El objetivo llenar de color un espacio donde los usuarios utilizan ordenadores para trabajar, estudiar, navegar. El espacio es un edificio del barrio Oliver que no tiene muchos años y las instalaciones son bastante recientes.
Cuando recibí el encargo de pintar la pared de la biblioteca además de pensar QUÉ quería contar también era importante el CÓMO y sobre todo pensar en la superficie DÓNDE contarlo. Encima del muro hay unas ventanas gigantescas por las que entra muchísima luzy eso me dio la idea de contarlo todo a través de viñetas.

Pocos elementos tiene el barrio para identificarlo, en origen una antigua vía de tren cruzaba el barrio y que se ha reconvertido en un gran corredor verde. Las farolas simulan las catenarias y tienen una forma cuadrada, que me vino de maravilla para situar todo a su alrededor. La idea es que el mural empiece desde la biblioteca y recorra todo el barrio, terminado en el parque. El mensaje principal era destacar los espacios públicos que tiene el barrio, ey ese ambienta tan multicultural que tienen sus vecinos y que le dan tanta vida al barrio. 
a superficie para pintar tenía que ser encima de una tira de enchufes a 80cm del suelo. Lo interesante es que debajo de ese corredor verde hay un espacio público llamado El túnel donde ensayan muchos músicos amateurs.


Aquí el ayuntamiento publicaba la noticia.  En este link explico un poco el proyecto, hablo bajito para no molestar a los usuarios.

jueves, julio 18, 2019

Mayra Brócoli y los misterios en el hospital


Mayra Brócoli es inteligente, curiosa y siempre está inventando historias con las que asombra a sus compañeros. Una extraña enfermedad la obliga a permanecer ingresada en un hospital, pero pronto descubrirá, con sus amigos del Comando Panceta, que ese universo de pasillos, habitaciones y sótanos esconde un increíble secreto.

Nueva colección infantil con textos de David Lozano, autor de la exitosa novela "El ladrón de minutos" y de nuevo con ilustraciones de David Guirao. La colección está editada con altísima calidad por Edebé

El primer volumen se titula "La cena más rica del mundo"

El segundo volumen se titula "La estrella invisible"

jueves, abril 25, 2019

El abrazo de la sirena

Nuevo libro con Ana Alcolea dentro de la colección Sopa de Libros de Anaya
Vuelven a protagonizarlo Miguel y Gustavino los mismos personajes de "El abrazo de árbol" pero en esta aventuras conocen a un nuevo y fascinante personaje, Sabina.

A clase de Miguel llega una nueva compañera, Sabina, que está muy triste, pues su madre ha muerto hace poco. Ella cree que se ha ido a vivir con las sirenas, y que desde algún lugar cuida de ella, algo que provoca risas y comentarios entre algunos niños. Pero Miguel se hará su amigo y la acompañará en su búsqueda de esos míticos seres y de su madre.

Puedes empezar a leer las primeras páginas aquí.

martes, junio 12, 2018

Tarek


Tarek, el africano es la última novela que ha escrito Ana Alcolea y que he ilustrado para la editorial Anaya en su colección Sopa de libros. El tramo de edad recomendada es un poco mayor que en nuestro anterior libro El abrazo del árbol.
Es una historia muy dura sobre esclavitud, narra esa época donde los habitantes de los países europeos ricos y avariciosos capturaban africanos para usarlos como mercancía.
Es un relato en dos tiempos, el pasado protagonizado por Tarek y el presente protagonizado por un abuelo y sus dos nietos.
Para la parte del presente quería visualizar algún paralelismo entre el pasado y la actualidad y comprendí que quizá el drama de la esclavitud no fuera tan actual pero si que lo es el de la inmigración y nuestra poca o poquísima reacción ante el drama.. Así que para la primera ilustración me propuse dar una pequeña pincelada a lo que ocurre en muchas costas del Mediterráneo, lugar donde se desarrolla todo el relato.

 
Quería plasmar el momento donde el abuelo recoge a los niños porque van a pasar con él todo el verano. Pero además de dibujar ese pequeño instante, la composición en espiral nos dirige a la mirada de la niña, que observa la orilla del mar y donde se ven pequeños chalecos naranjas desperdigados por la orilla. Si se observa con detalle, nadie más mira la playa, solo la niña, que en su gesto delata preocupación. El color de la ilustración es pretendidamente azul y verde, como el mar mediterráneo y solo destaca por contraste, el naranja de los chalecos. La mirada de la niña será muy importante en la resolución del relato.

viernes, abril 06, 2018

Tarek, el Africano

Un abuelo se dispone a contarle una historia a sus nietos. Una leyenda del pasado remoto de la isla en la que vive y que habla del dolor que los seres humanos infligen a sus semejantes, pero también de las ansias de libertad y de lo que un hombre lleno de esperanza es capaz de hacer.
Nuevo libro en Sopa de Libros, de Anaya escrito por Ana Alcolea.
Ana Alcolea lo ha vuelto a hacer, ha escrito otro libro maravilloso, duro, realista, donde se reflejan cosas terribles como la privación de libertad de los seres humanos. Yo he planteado dos maneras de dibujar dentro del libro: para la parte que se desarrolla en el presente, ilustraciones muy narrativas y en formato vertical; para la parte del pasado, ilustraciones más metafóricas o reflexivas, en formato horizontal y pintado todo en acuarela

Aquí un breve cuestionario que me pidieron en la editorial con motivo de la publicación del libro, hablo de libros, de series y películas:
https://blog.anayainfantilyjuvenil.es/wp1/?p=13812

Desde la web de la editorial se pueden leer las primeras páginas:
https://www.anayainfantilyjuvenil.com/libro.php?codigo_comercial=1556190
Y por último, un vídeo en el que se ve el proceso de creación de la cubierta, comentándolo junto al talentoso David López.



martes, marzo 14, 2017

El ladrón de minutos


¿Te imaginas que el día de tu cumpleaños desaparece del calendario?

Edu tiene un plan infalible para recuperarlo.

Las Autoridades han decidido eliminar un día del calendario y la fecha elegida ha sido el seis de octubre, el día en que nació Edu. De golpe, se ha quedado sin cumpleaños, anclado en los diez años. Y desde luego, no se lo toma nada bien. Por eso, decide luchar para recuperarlo y acude a la Tienda de Cosas Prohibidas, donde consigue la Succionadora de Tiempo, capaz de robar minutos hasta conseguir recuperar un día completo. Parece fácil y, sin pensar en las consecuencias, comienza la caza de buenos momentos… de otros. Así, poco a poco, se convierte en un auténtico adicto a esos minutos de felicidad ajena y deja de vivir el presente. Abandona a su mejor amiga, a sus compañeros, deja de jugar al fútbol, descuida los estudios… y cae en una infelicidad y en un egoísmo del cual no despierta hasta el último momento, cuando se ve obligado a decidir a qué le da valor en la vida.
Entra en imprenta la segunda edición de El ladrón de minutos, la novela escrita por David Lozano editado con un cuidado asombroso por Edebé y que he disfrutado muchísimo primero leyéndola, y después ilustrándola, una novela que no está fijada para una edad en concreto ya que funciona a muchos niveles. Sabemos que los lectores son chicos de los cursos finales de primaria, pero también la disfrutan lectores de secundaria, y pienso que eso es maravilloso, porque no hay nada como librarse de las etiquetas.
A la hora de ilustrar el libro, busqué que cada ilustración tuviese dos niveles de lectura, uno narrativo muy pegado al texto y un segundo donde se mostrasen temas más conceptuales, como son el PASO tiempo, el PESO de la responsabilidad, la madurez o lo material frente a la amistad.

 


Hay veces qeu un libro cobra vida y uno no es capaz de imaginar lo que puede influir creativamente en algunos lectores, aquí unas "Succionadoras de Tiempo" creadas por los alumnos de secundaria del IES Blecua de Zaragoza, ¡GENIAL!

viernes, septiembre 02, 2016

El secreto del espejo

Cuando era muy pequeño emitían por televisión una serie en la que su cabecera y con una música de muchísima tensión, aparecía una serpiente reptando sobre un mosaico romano, era televisión en dos rombos y siempre mis padres me decían ¡a la camaaaaa! lo único que podía llegar a ver, era esa imagen sugerente e inquietante, la serie era Yo Claudio y ese comienzo se quedó clavado en mi cerebro como una imagen imborrable.

El secreto del espejo, es la nueva novela de Ana Alcolea y se trata de una continuación de su celebrada novela El secreto del galeón y que ya tuve el privilegio de ilustrar su cubierta, en principio pensé en repetir la misma fórmula gráfica que en anterior libro, pero al leer la novela descubrí que Ana no se repetía y por eso busqué otro tipo de ilustración para la cubierta. 
La técnica de dibujo sí que es la misma, dibujo a lápiz y el color aplicado digitalmente. Mientras lo iba dibujando estaba aterrado, porque creía en la idea, pero el dibujo no me convencía NADA, es cierto que la cosa cambió bastante, cuando empecé a aplicarle el color y fue emocionante ver como se transformaba ese dibujo en algo que yo sí que había imaginado en mi cabeza.


Un mosaico romano como elemento principal, el mosaico ya sitúa la acción en una época en concreto, la romana, pero también visualmente hace un efecto como de cristal roto en mil pedazos, como si se reflejase un rostro cuarteado y partido que hay que recomponer. Ese rostro pertenece a Yilda la protagonista, de pelo rojizo, donde destaca su trenza y que es muy importante, porque sirve como símbolo de dos mundos entrelazados, en el libro hay dos líneas temporales, el pasado romano y el presente, que de algún modo se unen e intuimos que hay un peligro y por eso se dibuja la serpiente que tan metida está en mi cabeza.

También hay dibujadas unas abejas y que juegan un papel fundamental en la historia. Si se observa detenidamente, cada tesela o trocito de mosaico tiene una forma determinada, más o menos regular en forma de hexágono, como si se crease un gigantesco panal de miel, en el cabello de la chica, que es donde se posan las abejas, se aprecia de manera mucho más evidente ese motivo hexagonal, y que se llega a fundir con las escamas de la serpiente.


Por último y para conectar los tres trabajos que he ilustrado con Ana (estos dos libros y el abrazo del árbol) todos ellos tienen su composición formada a través de la espiral de Fibonacci, lo sé, me repito mucho, pero en cada cubierta tiene un elemento comunicador diferente, en El secreto del galeón la espiral es la conexión entre las profundidades del mar y las constelaciones del cielo. En El abrazo del árbol representa un signo de crecimiento y de conocimiento y en esta última ilustración, el objetivo es representar el concepto de construcción, ya que vemos un mosaico y que hay que recomponer para completar ese misterio que aguarda el libro.


El libro está editado por Anaya y desde el enlace se pueden leer las primeras páginas.

miércoles, agosto 03, 2016

Believe in art. Literatura en un hospital

De nuevo he pasado unos días de verano dentro de una habitación del Hospital Infantil de Zaragoza, de nuevo de la mano de Believe in Art, esta vez en compañía de mi querida Ana Alcolea. El proyecto en este caso, es unir parejas de escritores e ilustradores y que hagan una intervención en cada habitación de la cuarta planta del hospital.



El cuento de Ana, me ha ofrecido muchas posibilidades a la hora de pintar las paredes, aunque como en mi anterior intervención, con un miedo terrible de no acertar. 
Quería mostrar una gran luna, con dos caras, muy sonriente y con un niño que salta por las estrellas que forman una pequeña partitura, mientras canta, el cable/clave de sol une la luna y las estrellas con el suelo, donde se dibuja una rayuela, todo está conectado a un altavoz. 
La música, los colores son los protagonistas y también el blanco. 




David Guirao y Ana Alcolea, pareja muy bien avenida en esto de la Literatura Infantil y Juvenil, han sido los siguientes en pasar por el hospital. David es ya todo un veterano, muy querido por Believe, que en esta segunda intervención ha ilustrado un bellísimo cuento de Ana Alcolea, lleno de fantasía y de poesía. Dos joyitas que ahora presiden la 403 y que invitan a soñar y a cantar. No queremos acabar sin darle la ENHORABUENA a Ana Alcolea por el Cervantes Chico! Os dejamos el texto de Ana y el mural de David! 

CARTA A LA LUNA
Carlitos no sabe cantar.
Carlitos quiere cantar melodías que lleguen a las orejas menudas de su madre, a las de su padre. A las de su perro Eladio. Incluso a la luna. Canciones que digan cosas como:
“La sonrisa de papá es como el columpio de la luna, al que me puedo subir cada vez que tengo miedo”.
“La cara de mamá es un sol que siempre está radiante”.
O también: “Eladio mueve el rabo tan deprisa y tan fuerte que podría tocar con él una batería”.
Esas eran las cosas que Carlitos quería cantar.
Pero solo las podía decir y pensar. Eladio lo miraba y lo escuchaba con envidia porque él no podía decir ni “mu”. Solo ladraba. Muy bien, eso sí.
Ya que nadie le podía ayudar, un día, Carlitos cogió un lápiz y escribió una carta a la luna. En ella le pedía que le enseñara a cantar y le prometía que si le concedía ese don, le cantaría una canción solo para ella. La luna recibió la carta de Carlitos con mucha sorpresa porque no estaba acostumbrada a recibir cartas. La leyó atentamente y le estuvo dando muchas vueltas a su cabeza, es decir, que giró muchas veces sobre sí misma, que es algo que no hace la luna habitualmente, y llegó a varias conclusiones. Una vez que hubo llegado a esas conclusiones, cogió un lápiz que se había olvidado un astronauta un día que se paseó por su superficie, una hoja de papel de un cuaderno que también se había dejado otro astronauta, y empezó a escribir.
Al día siguiente, Carlitos recibió la carta de la luna.
“Querido Carlitos: muchas gracias por tu carta. Me alegro de que me hayas escrito y de que hayas pensado que yo puedo concederte un deseo como si fuera el hada de un cuento. A mí también me gustaría hablar y cantar. Pero cuando se es luna es bastante complicado. Carlitos, tienes que esperar. Llegará un día en el que cantarás. Bien o mal, esa ya es otra cosa. Pero entonces podrás salir a la terraza una noche y cantar esa canción que yo escucharé desde el otro lado del aire y de las nubes. Os mando un abrazo lunar, a ti y a tu perro Eladio”.
Carlitos y Eladio se miraron sin decir nada, pero ambos sonrieron. Por la noche, salieron a la terraza y vieron a la luna allá lejos, en el cielo, que esa semana tenía forma de sonrisa. Carlitos y Eladio sabían que esa noche les estaba sonriendo a ellos.
Hasta que un día, Carlitos empezó a cantar. Esa misma noche, con Eladio a su lado, salió a la terraza y buscó a la luna, que estaba allí arriba, convertida en un brillante balón en un campo de estrellas. Sacó el papel en el que había escrito su canción y cantó:
“Hola, luna, luna.
Blanquita por fuera,
blanquita por dentro.
Te miro y me miro
como en un espejo,
Te canto y te canto
con todo mi encanto.
Y Eladio te canta,
se ríe y te ladra.
Y los dos contentos
felices comemos,
Dormimos, soñamos
y a la cama vamos”.
Y así, Carlitos le cantaba cada noche a la luna como le había prometido. Y luego se iba a la cama y dormía como un lirón.
Y Eladio lo miraba y lo escuchaba sin ninguna envidia. Al fin y al cabo, en sus sueños, él cantaba mucho mejor que Carlitos

martes, julio 26, 2016

En el Heraldo

Reportaje que salió hace unas pocas semanas en el Heraldo de Aragón.
Muy agradecido a Mariano Garcia por sus palabras, su atención y gracias a Guillermo Maestre por la foto.


miércoles, abril 13, 2016

El abrazo del árbol

Anaya ha publicado esta semana pasada el libro El abrazo del árbol, escrito maravillosamente por Ana Alcolea y que he tenido el PLACER de ilustrar, también de volver a pintar con acuarelas, algo que no hacía desde hace casi 10 años, reconozco que me costó bastante.



Miguel es un niño bastante miedoso, y una de las cosas que más le asusta es el árbol que hay de camino a su colegio. Pero el día en que su perro Gustavino desaparezca entre sus ramas y raíces, no tendrá más remedio que olvidar sus temores e ir a buscarlo.

Normalmente los símbolos y mensajes no se suelen descubrir, pero a veces es divertido contarlos, aquí van algunos detalles acerca de su cubierta.

Lo primero es afrontar la parte mas visual, lo que vemos a primer golpe de vista. Era muy  importante estudiar como es el diseño de la colección a la que pertenece el libro, Sopa de libros, prestigioso sello de la editorial. En sus cubiertas la figura es lo más importante y que además destaca sobre un fondo neutro, generalmente blanco.


Esquema de cubierta

Decidí ilustrar una sola figura que se compone de tres elementos: Miguel, su perro y el árbol. El número 3 es esencial a lo largo del libro.
Para ello jugué con una forma circular para el árbol pero sólo me permití dibujar la parte más alta de ese árbol y una figura triangular para Miguel y Gustavino. Sí, lo reconozco no me gustan nada las matemáticas, pero en cambio disfruto muchísimo componiendo a partir de formas geométricas básicas.

Boceto de cubierta

Era muy importante situar a Miguel desde lo más alto del árbol. La idea era que tanto el niño como el perro estuviesen mirando hacia el exterior del libro, a algo que haya fuera del libro, pero desde una gran altura, desde la copa del árbol. También se observan algunos detalles de los animales que se encontrará a lo largo de su aventura. Todo ello hace que aumente la intriga.


El libro habla de superar miedos y lo hace a partir del conocimiento y por tanto del crecimiento, es algo a lo que aspiran todos los niños, a CRECER y ver las cosas de otra manera.


Cubierta coloreada en acuarela
Así que volví a recurrir a otra forma geométrica que ya había utilizado en El secreto del galeón también escrito por Ana, la ESPIRAL y en concreto la más perfecta espiral que hay en la naturaleza, la de Fibonnacci. Creo que no hay un símbolo más claro para representar el crecimiento que una espiral y está ahí insinuada entre las tres figuras que se esconden dentro del árbol.

viernes, abril 01, 2016

Segundas partes siempre fueron buenísimas

ÉRASE UNA VEZ...
Es una colección con las segundas partes de los cuentos y novelas infantiles más famosos de todos los tiempos.

Una continuación inesperada, sorprendente.
Escritos con mucho respeto a los personajes originales, pero también de forma muy irreverente. Y con mucho humor, por supuesto. Una manera original, contemporánea, distinta, de acercar los clásicos a los niños de hoy en día.
Con esta premisa parte el que posiblemente sea el proyecto literario más grande con el que me he enfrentado, 4 libros ilustrados con textos de los prestigiosos escritores Roberto Santiago y Eva Redondo. Novelas de 250 páginas y con una enorme cantidad de ilustraciones. Ha sido fantástico participar en algo así.
Los dos primeros números de la colección, editados de manera soberbia por Edebé son:
Hansel y Gretel, el retorno de la bruja



El patito feo y sus fieles seguidores
La colección se ha publicado tanto en castellano como en catalán.

Ahora vas a saber qué les ocurrió desués de la palabra "Fin"